Mastitis | Conoce las causas y tratamientos más comunes

La mastitis es una infección de las glándulas mamarias que las madres son proclives a sufrir durante la crianza. Aprende más del tema aquí

La mastitis es un problema que se te puede presentar mientras estás amamantando. Consiste en una inflamación, generalmente de una mama, causada por una infección bacteriana. Algunas manifestaciones incluyen fiebre, temblores, tensión en los senos, fatiga y decaimiento. La enfermedad es incómoda y dolorosa; no obstante, la solución es simple, solo aprende a reconocer la sintomatología.

La presencia de pequeñas fisuras en los pezones es una de las vías de acceso de los microbios. Estos cortes se producen cuando la piel se ha sensibilizado mucho y/o el bebé no está mamando correctamente.

Por esta razón, la higiene adecuada del seno en el período de la lactancia es bien importante

También es factible que aparezca por otros motivos, los cuales revisaremos a continuación.

Otras razones por las que se produce la mastitis

La lactancia materna combinada con el tetero te proporciona un respiro, lo que es posible aprovechar para descansar un poco. Sin embargo, si te saltaste varias tomas porque estabas indispuesta o apurada, pudiera haber sucedido que la leche se estancó. En ese caso, uno o más conductos se taponan, obstruyendo el paso del líquido y ocasionando la hinchazón.

Usar los sostenes muy apretados contribuye al estancamiento de la leche. Además, pudiera venir a consecuencia de agarrar el pezón como si se tratara de una pinza mientras el bebé chupa. Por otro lado, cualquier circunstancia que ocasione una bajada de las defensas (gripe, alergias, angustias, etc.) podría ser el detonante. De presentarse uno o varios síntomas debes atenderte con rapidez.

Mastitis - biberón - Mamás360

Procedimientos recomendados en estas circunstancias

En sus etapas iniciales, probablemente baste con colocar una bolsa de hielo sobre el área para reducir la inflamación. Si las molestias de los pezones son de gran intensidad suspende las tomas. Eso sí, sigue alimentando al bebé empleando el sacaleches y el biberón. No te descuides en esa primera fase, puesto que podría formarse pus, agravándose la situación.

Si observas que la piel luce enrojecida y brillante, significa que el proceso infeccioso ha avanzado. En esas condiciones el médico te indicará antibióticos que eviten la formación de un absceso y analgésicos para el dolor. El calor húmedo aplicado por medio de compresas te procurará alivio. Y solicita ayuda, debido a que deberás mantener un cierto nivel de reposo hasta que te sientas mejor.

"Las complicaciones de la lactancia materna suelen ser problemas obstructivos o de insuficiente vaciado que se solventan aumentando la frecuencia de las tomas y con tratamiento sintomático" - pediatriaintegral.es - 

Concluyendo, si prestas atención la mastitis no es grave y con un tratamiento adecuado pronto volverás a la rutina. La recomendación vital a seguir es que no suspendas la lactancia, no hay riesgo alguno para el niño. Comienza por darle el pecho inflamado y al terminar utiliza la extracción manual, esto favorece la curación. Si tienes dudas o preguntas no titubees en consultar con el médico.

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