¿Necesitas corregir la conducta agresiva de tus hijos? Aprende a manejar este comportamiento problemático en los niños siguiendo estas sencillas recomendaciones.
Los hijos agresivos representan una situación que algunos padres tendrán que enfrentar durante el proceso de crianza. Asimismo, esta conducta puede representar un problema para las familias, ya que en su mayoría no cuentan con las herramientas adecuadas para manejarlo.
Reconocer las características, causas y consecuencias de las actitudes agresivas de tus hijos determinará el manejo adecuado de ese comportamiento.
¿Cómo reconocer hijos agresivos?
Sabemos que los arrebatos violentos son rasgos normales de los niños, pero ¿cuándo ese tipo de actitudes se convierte en una conducta agresiva? Para determinar si nuestros hijos están incurriendo en un comportamiento muy belicoso, basta con observar la intensidad y duración de tales episodios, entre los cuales destacamos:
Índice del Artículo
- Arrebatos de cólera seguidos.
- Daños a objetos materiales, tanto propios como ajenos.
- Peleas frecuentes con compañeros de la escuela y/o con los hermanos.
- Gritos y amenazas verbales.
- Intolerancia a las frustraciones.
En este sentido, si la frecuencia de estos episodios es alta, estamos ante un patrón de comportamiento agresivo.

Causas de este comportamiento en niños
Se pueden identificar tres grandes teorías sobre las causas de este mal comportamiento en los niños:
Biológicas
Fundamentadas en disfunciones del sistema nervioso central del individuo que adopta este tipo de comportamiento.
Psicodinámicas
La orientación psicodinámica está basada en que el acto de conducta es siempre una acción con sentido y con finalidad, con independencia de que el sujeto posea, o no, conocimiento de los mismos.
Aprendizaje Social
Siendo esta la que establece que los patrones de conducta se refieren a modelos provenientes del entorno del individuo.
A fin de actuar ante la agresividad de nuestros hijos, necesitamos una teoría que seguir. Como padres, en nuestro caso, usaremos como guía la basada en el aprendizaje social.
«El mejor medio para hacer buenos a los niños es hacerlos felices.» – Oscar Wilde – escritor, poeta y dramaturgo de origen irlandés
Efectos del comportamiento agresivo
Cabe destacar que un niño agresivo probablemente tendrá muchos inconvenientes en su formación escolar (algunos terminan desertando), así como dificultades de adaptación y socialización, que repercutirán en su vida adulta. En vista de esto, acá queremos dar algunas recomendaciones para corregir la agresividad en los infantes:
- Reducir el contacto del niño con modelos y estímulos agresivos de su entorno
- Propiciar la comunicación padres e hijos
- Estimular los comportamientos positivos
- Dar demostraciones reales de afecto
Por consiguiente, si la actitud agresiva del niño persiste, se debe solicitar ayuda a un especialista. Igualmente, este debe conjugar el plan de tratamiento en las siguientes dimensiones:
- Diagnóstico correcto de la conducta agresiva
- Terapia cognitiva dirigida al niño y de ser necesario terapia familiar o conjunta
- Entrenamiento a los padres
Por último, es importante destacar que este tipo de actitud en los niños es perfectamente modificable. Sin embargo, el compromiso de los padres es determinante. Recordemos que somos los principales responsables de orientar y moldear adecuadamente la conducta de nuestros hijos.
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