Formar una familia implica estar juntos al final, tener hijos y vivir felices. Pero ¿esto incluye escenarios como dormir todos en la misma cama? Exploramos el concepto de colecho para entender si es lo mejor para ti y para los tuyos.
Todos deseamos tener nuestra propia familia con la persona que hemos elegido y tener hijos sanos y felices. Esto era lo que seguramente añoraban una pareja norteamericana, cuando decidieron unir sus vidas. Pero, al llegar los niños, adoptaron la costumbre, algo extraña para muchos, de dormir todos en la misma cama.
Sí, ella, él y sus cuatro hijos, juntos, noche tras noche. La experiencia para los esposos Ryan y Kim Constable, ha sido muy enriquecedora.
El exjugador de rugby y su esposa, quien se dedica a la enseñanza del yoga, ahora también explican cómo comparten la cama. Algo que para muchos podría resultar curioso, y más aún, cuando se trata de estar en compañía de 4 traviesos. Así, lo explican a los medios, donde han sido invitados para contar su práctica diaria.
Índice del Artículo
Sus hijos de 12, 10, 7 y 6 años, ocupan con sus padres una cama con una medida de 5,5 metros, integrándolo con la unión de su cama matrimonial y 2 más de menor tamaño: mediana e individual, que se ajustan de forma perfecta para que todos tomen.
Pero antes, asegura la pareja, hay conversación y risas, lo que los hace muy felices. Además, no sufren los despertares nocturnos propios de esta edad, disfrutando de un merecido descanso.
Todos en la misma cama | ¿Te atreverías a esta práctica?
Muy probable: piensas que, después de todo, son tus hijos y que no importa que algunas noches puedan quedarse mirando películas o contando historias. Y la verdad, no hay nada malo en ello. No obstante, ¿qué pasa cuando dormir todos en la misma cama se vuelve algo cotidiano?
La intimidad en una pareja es vital para mantener una relación saludable; por lo tanto, resulta necesaria, aun cuando los hijos ya formen parte de la unión matrimonial. En consecuencia, el espacio de los padres para consumar su amor es indispensable.
Esta inquietud fue una de las interrogantes que los entrevistadores plantearon al conversar con el matrimonio Constable. Su respuesta no se hacía esperar y, por supuesto, explica que muchas veces sí están solos. Ellos les dicen abiertamente a sus hijos que existe un tiempo para adultos y que lo comparten en la habitación de invitados.
«De la familia se aprende a cuidar del otro, del bien del otro, a amar la armonía de la creación y a disfrutar y compartir sus frutos, favoreciendo un consumo racional, equilibrado y sostenible.» – Jorge Mario Bergolio – papa Francisco

La ciencia opina en torno al tema
Ahora bien, aunque esto pueda causar revuelo y controversia en la sociedad, por la razón antes mencionada sobre la vida en pareja, hay algo más. Se menciona la llamada independencia temprana de los hijos, que la ciencia afirma que es contraproducente.
Los estudios afirman que, mientras más temprano se le libere al niño, más vulnerable a la ansiedad y la inseguridad se vuelve. Entonces, tratemos de poner todo en una balanza y decidamos lo que será mejor, tanto para ellos como para nosotros como padres.
Indudablemente, tal como lo hizo la familia de Belfast, seremos lo más inteligentes posible para tomar la decisión correcta. No solo para dormir, sino para cualquier otra cosa en la vida de nuestros hijos.
![]()
Imágenes pulptastic.com

